Son todos tan fomes. Que no van, que si van. Un poco esquizoide se tornan todas las situaciones. Que la gente es así. Que mejor me voy, que esto y lo otro, que ni aquí ni allá. Mejor nos vamos, seguimos jugando un juego sucio. Y las cosas se tornan marrón, porque yo lo digo. Y el cansancio y que esto y la otra, el estoy mal, el me siento bien, el quiero llorar porque tengo una angustia acá en el pecho. Me quiero ir lejos y no hacer nada, no comer nada simplemente quedarme varado en algún puerto. Quizás un poco de sol. Y siento que no estoy estudiando, que este mes voy a tomar un tallercito y ya, la pasaré bien, la pasaré mal. Tendré que soportar caras que veré casi las veinticuatro horas del día y tendré que reprimir un poco mi violencia, darme cuenta de lo que hago y actuar con cautela para seguir siendo el niño simpático y agradable que cautiva a grandes y a chicos. El Weber, el Krosti, el Yuyin, el Cabezón, el niño alegre que iba a la parroquia y compartía dulces con el cura tras bambalinas.
Seguiré esperando mientras tanto algo que sé que no llegará. Un poco aquí. Existiendo, juzgando, hablando del resto. Me río de las formas de personalidades, actitudes. ¡¡Qué patético!! En realidad no me río mucho. He aprendido más bien a observar. Ser un poco más cauteloso, todos somos mucho somos nada. Somos familia, construimos algo lo desarmamos, lo volvemos a armar, así son un poco las relaciones humanas, el conectarse con otro, el creer que nos conectamos, nos entendemos, una conexión que llega a ser fría, en muchas casos, una mirada, esto y lo otro.
Creo que hago cosas importantes, pero no muchas, suelo parecer divertido, pero en realidad no mucho, suelo y sueño que tengo mucha plata, pero en realidad no mucha, en realidad nada. Es lo que parece, es triste, lo sé, pero qué es lo que sé. No mucho, muy poco. Todos tenemos una vida miserable la cual hacemos agradable. El ser humano en esencia está loco, carece de algo, de estados de equilibro, creo que por eso muchas veces la gente recurre a métodos alternativos de relajación, pero como la tierra avanza y se mueve, todos caemos en estados un tanto desequilibrados, estamos mareados, la mayoría de la población está ebria, es eso. Todos a fin de cuantas bebemos de la misma botella y después qué. Un intrincado de problemas nos separa del resto, que una ideología, un partido, un estado, una condición sexual, social, estratosférica y espacial, desde la índole más absurda surgen márgenes, leyes que nos segregan. Nos hacen cuestionarnos algo, ese algo por el cual peleamos y luchamos, la verdad, la más pura de todas. Quién finalmente nos dará las respuestas, el Dios, un Dios, los Dioses que no escuchamos, aunque algunos creen sentir. Yo por ejemplo siento muchas cosas, pero todavía no siento a mi Dios, tal vez moriré por infiel y pecador, por negar contra algo establecido y construido por otros, mientras espero el 2012 leeré lo suficiente y después el Dios juzgador decidirá lo que tenga que decidir. Mientras tanto haré lo que tenga que hacer, seré como tenga que ser, y las cosas seguirán su curso indicado, impuesto por mi personalidad egocéntrica, al fin y al cabo, aunque lo neguemos. Todos tenemos algo de nosotros mismo dentro de nosotros, partiendo por el hecho de que ya somos nosotros, somos una persona, alguien, un ser, que habla desde algo interno, estado, posición, lugar, llámese como se llame. Mientras tanto trataré de ser humilde y que no se me suban los pelos a la lengua y así no decir verdades que están establecidas, me miraré al espejo y me reiré un poco de este pobre desgraciado. El cual desea ser alguien, mientras a lo lejos personas patéticas se ríen de su modo de pensar, de su modo de vestir y lo juzgan, de esta forma todos en algún momentos nos creemos superiores, somos dioses y no lo queremos reconocer, tenemos miedo de lo que diga el Dios superior, la madre superiora.
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