jueves, 4 de septiembre de 2008

El misterio de los objetos (Segunda parte)

A modo de necesidad lo que a ti no te sirve me puede servir a mi.

Conclusión: regalar. vender, obsequiar.

El egoísmo generado por la desconfianza puede llegar a límites extremos.
El no querer que otros recojan mi basura. guardarla. Atesorarla. para qué. ¿Cuál es el fin último de este comportamiento?

Si no lo ultilizaz mejor me lo das. ¿Qué te parece?
no me parece muy adecuado.

Prefiero quemarlo todo. Así no queda huella de mi estirpe.

De algunos podemos aprender cosas buenas de otras cosas malas. Pero, ¿Qué es lo bueno?
¿Qué es lo malo?

Hay libros que dicen la verdad. Para los evangélicos, católicos, y diversas religiones lo es su libro sagrado. el transisor de tradiciones. Dogmas . ritos, los cuales se repiten a lo largo de la historia y se modifican. La valoración del objeto santo.
La materia adquiere un valor divino. Se transmuta, tiene alma.
Todo es lo que nosotros mismos construimos la valoración que le damos a las cosas.
Llegará finalmente el idea que nos desprenderemos de todo.
Quiero creer profundamente en eso que no existe. Creamos por un rato en lo imaginario, es verdadero, es real. invéntamos un mito, creemos en él. Inventamos está realidad, creemos en ella, pero hay un gusto enorme por relativizarlo todo. No me las quiero dar de filósofo, ya hay muchos y yo definitivamente sería uno muy malo.


Hay pqueños objetos que me intrigan por su forma, su tamaño, texturas. finalmente los sentidos son los que le dan vida al objeto inerte.
El misterio de algo radica en su extrañeza, en su simpleza. Dejémoslo como simpleza. Ésta nos puede llevar a muchos rincones. A imaginar, proceso de libertad creativa, proceso de flujo de emociones y perversiones de toda índole. No todo debe poseer un canón bello.
No sé porqué algunos le dan un cierto aire de pomposidada al objeto. Para qué me pregunto yo.
Para discriminar, puesto que con el podemos matar y vencer al enemigo, pero es mejor de la simpleza, siempre de lo simple podemos abarcar mucho más de lo que creen los ambiciosos.

1 comentario:

Joséduardo dijo...

puchas. subjetivo existente. dejo calma la mente. puchas, es que josé es un poco mediocre. o derrepente solo necesita una sabia barba. para hacer lo "adecuado"