lunes, 11 de enero de 2010

destino mutuo

Me debato inquieto.
No puedo conciliar el sueño. Cabizbajo. No puedo cerrar los ojos. Aquí no. menos aquí, dónde todos miran desconfiados.
Hay cierta hora en que uno traspasa un umbral.
Puede ser el hambre.
El dolor.
El sueño.
No se cuánto tenga que seguir soportando la inquietud que siento al no saber...


Ahora él viene
Él viene y me interrumpe
yo sé que viene hacia mí
me interrumpe con su mirada
No me conocé
me observa
el cree saber quién soy yo
yo me atrevo a mirarlo un tanto asustadizo
quiero evitar su mírada
pero hay algo que me llama a mirarlo
a observarle
tiene la mirada penetrante
y en sus ojos me doy cuenta de que no es malo
quizás me dejo engañar por ese dicho que dice que los ojos son las ventanas del alma
al menos su alma parece buena...


Él no me quita la mirada de encima
yo me quiero ir de escena
no veo conflicto alguno que me retenga por tan sólo un rato más
trato de sostener la atmosféra tensa con la última exhalación, pero me es imposible
Él no se moverá y yo tampoco
que quiere él de mí
mi ropa?
mi cuerpo?

quiere hacerme alguna pregunta indiscreta
no sé qué intenciones tiene él
me quiero ir para mi casa, pero no puedo.
Es tarde
corre viento por la ciudad y no ando con ningún chaleco
tengo hambre
y en mi mochila ni un dulce para engañar a las tripas
llevo una hora esperando
y la micro aún no pasa.

1 comentario:

Torres Belén fernanda. dijo...

UH me gustó mucho :B pero yo le daría mucha más fuerza a la segunda estrofa y en general sacaría los versos tan largos porque cortan el ritmo (es una opinión súper personal xd)

saludos (: