viernes, 24 de julio de 2009
felizmente reinventado
Sin tiempo para "percibir el pulso de la vida" como diría el viejo Chéjov. Pasan los días como si nada y el invierno se deja sentir con el frio polar. Al lado de una estufa estoy yo y la ropa tendida en una silla esperando que se deshumedezca. Y es por esperar el paso monótono de la vida que me voy poniendo más viejo, jóven aún, a mis cortos veintiún años. Sólo quiero pensar que me he de morir jóven por eso en vez de veintiuno juego a tener cuarenta y dos. Y digo también que tengo dos hijos y estoy felizmente casado hace ya diez años. Y así nadie dice nada de mi, es más, todos cuando me ven me felicitan y dicen para sí "qué rapido pasa el tiempo". Y así es, es sólo que pocos se dan cuenta y otros se quedan pensando y otros siguen tomando. los que quieren morir en el camino, mueren. Y los que quieren triunfar, triunfan. Aunque no es sólo cosa de exitosos y fracasados. Aunque de mi puedo decir que estoy en la categoría "Louser".
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1 comentario:
abuelito edo
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